Big Fish, un cuento para todos
Big Fish, una de las obras maestras del impecable director y original director Tim Burton (responsable de maravillas como Charlie y la Fábrica de Chocolate) lanzada en 2004 nos invita de una manera preciosa a replantearnos el valor de la verdad en las historias.

Edward Bloom (de mayor Albert Finney y de joven Ewan McGregor) se caracteriza por ser un fantástico narrador de historias y su favorita es la que atañe a su hijo Will (Billy Crudup), el cuento de cómo pescó a un pez impescable. Durante toda la cina narra a Will y a su esposa (Marion Cotillard) la historia de su vida: un chico que, como él dice, tiene ambiciones demasiado grandes para un pueblo tan pequeño como es en el que vive, una bruja (Helena Bonham Carter) le desveló cómo va a morir y saberlo de antemano le da valor para hacer muchas cosas que no haría de otra forma. Conoce a un gigante, visita un pueblo ideal, trabaja en un circo para conocer a su mujer (Alison Lohman de joven y Jessica Lange de mayor), etc. Bonham Carter interpreta también a una joven que de pequeña se enamora de Bloom y que luego tiene un romance fugaz con el mismo. El joven Will está harto de la fantasía de su padre y se harta al llegar a la conclusión de que no sabe quien es su padre. Poco a poco irá dándose cuenta de que uno ha de ver la intención del corazón de la historia, y no simplemente la historia.

No encontará aquí el espectador una de esas películas de interpretaciones sobresalientes que vayan a ser recordadas, pues el poder de la cinta radica en el guión adaptado de la novela de Daniel Wallace. La banda sonora, como es usual en todo lo que sale de la mano de Tim Burton, viene por parte del fantástico en todos los sentidos Danny Elfman que se hizo valer una nominación a los Óscar.

Una dulce fantasía contada al más puro estilo del visionario director, que sabe dejar su marca y su firma personal en la estética tanto visual como narrativa de sus cintas. Llegará al corazón del espectador emotivo y soltará una sonrisa al escéptico. Otra de esas cintas que hacen que uno piense cuan bonito y agradable puede llegar el séptimo arte.
Categorías: Comedia, Fantástica
Etiquetas: 2004, Albert Finney, Alison Lohman, Big Fish, Billy Crudup, danny elfman, Ewan McGregor, Helena Bonham Carter, Jessica Lange, Marion Cotillard, tim burton
Charlie y la fábrica de chocolate, dulcemente genial
Charlie and the Chocolate Factory (traducida literalmente al castellano) es una de las más recientes obras de Tim Burton (del 2005) en la que el original y fantástico director luce toda su parafernalia visual y narrativa a la hora de dar realidad cinematográfica a la historia literaria del escritor infantil Roald Dahl, que ya fuera versionada en la gran pantalla en 1971 con Willy Wonka y la fábrica de chocolate.

Charlie (el inocente Freddie Highmore) es un chico de familia pobre (su madre es interpretada por Helena Bonham Carter) que, como todo niño, adora las chocolatinas que se hacen en la fábrica de Willy Wonka (Johnny Depp), pero que dada su situación económica sólo puede tomar una vez al año, por su cumpleaños. La trama de la cinta comienza cuando Wonka anuncia que ha repartido cinco billetes dorados en cinco chocolatinas de su marca a lo largo y ancho de todo el mundo.
Los agraciados poseedores de tal maravilla serán recompensados con una visita a la misteriosa fábrica de chocolate del excéntrico artista de los dulces. Tras varios intentos fallidos, Charlie logra ser uno de éstos cinco chicos y disfrutará de la mágica, imposible e infinitamente divertida fábrica de la cual se llevará algo más que un agradable recuerdo. Se encontrará con que sus compañeros son golosos, orgullosos, mimosos y prepotentes, y serán su inocencia y bondad las que llamen la atención de Wonka.

Con aires a cine infantil pero sin llegar a serlo del todo, Burton deleitará a toda la familia con una película para ver una y otra vez sin que nos cansemos un ápice. Humor sano y original que encaja a la perfección con esta ficción de fantasía moderna, de escenarios de ensueño y escenas con las que todo niño ha soñado alguna vez.

Destacará el genial papel de Johnny Depp, que se convierte en Willy Wonka al momento, dando la sensación que el actor nació para encarnar al ideal chocolatero en un rol en que aportará mucho de sí. La banda sonora, como es usual en las cintas de Burton, por parte de Danny Elfman nos trasnsportará de lleno a la acción fantástica que se desarrolla entre los muros de la fábrica con pueriles y dulces canciones inspiradas en los caramelos.
Categorías: Infantiles
Etiquetas: 2005, Charlie and the Chocolate Factory, Charlie y la fábrica de chocolate, danny elfman, Freddie Highmore, Helena Bonham Carter, Johnny Depp, Roald Dahl, tim burton
Mi nombre es Harvey Milk, brillante
“Mi nombre es Harvey Milk“, así es como han traducido el título de la esperadísima “Milk“, una película dirigida por Gus Van Sant (Gerry, Last Days) que narra la parte tardía de la vida de Harvey Milk (Sean Penn), que fue ni más ni menos que el primer político activista gay de la historia de Estados Unidos. La película nos narra desde el punto de vista de un miembro de la comunidad gay de los años 70 la lucha por la igualdad de derechos en un tema que aún tiene una desagradable actualidad hoy en día.
El film se rodea del ambiente homosexual y de los prejuicios que le rondan, intercalando incluso imágenes documentales con grabaciones de la época, en los que podemos ver a personajes históricos como la conservadora Anita Bryant
Y es que, desde el momento en que uno escucha en qué consiste la trama del largometraje, se da cuenta de que se trata de un papel de los que hacen de un actor un mito. Sean Penn se ha atrevido con el reto y lo ha superado con creces, ha demostrado su capacidad para desenvolverse en todas las situaciones que la cinta plantea y logra abarcar en muchas ocasiones el total de la atención del público, eclipsando totalmente al resto del elenco. No significando esto que actores como James Franco, Emile Hirsch o Diego Luna no destaquen, logrando también una superación en lo que a sus roles usuales se refiere, dado el grado de dedicación que un papel como los de esta película requiere. Especial mención creo que merece el papel de Josh Brolin, en una línea que sin duda sorprenderá al espectador.
Van Sant ha enfocado el biopic como un producto de masas, dirigido a la gran audiencia y deshaciéndose del estándar de sus películas, así como esquivando el extendido estereotipo de “las historias sobre gays son sólo para gays”. La historia es narrada como el relato sonoro que el mismo Harvey Milk elabora para ser reproducido en el momento de su muerte por asesinato, lo cual nos ofrece desde el incio la estructura que seguirá la trama que llega a su punto álgido con el homicidio del activista, siendo éste consciente de su trágico destino. El director se permite una ligereza en dicho planteamiento para mostrarnos la escena de la muerte, dentro del marco de la narratoria del propio asesinado.

La trama nos muestra cómo Milk se enroló en una lucha que, a medida que iba logrando vencer, iba perdiendo sentido para él, pues luchando por el derecho de un hombre a amar a otros hombres, se topó con que su vida sentimental fracasaba, debido al tiempo y la dedicación que su carrera política le exigían. Finalmente logró sus metas profesionales que tan ligadas iban a la libertad que nunca llegó a producirse en su vida personal y pasó a la historia como un personaje digno de recuerdo.
La ambientación se termina de acicalar con la genial música del siempre adecuado Danny Elfman y un trabajo artísico notorio en la recreación de los barrios del San Francisco de la época, logrando transportarnos de lleno a la acción.
Ocho nominaciones a los Oscar para una película aclamada por el común de la crítica, que da que hablar y remueve traseros en los asientos. Una película de las de visionado obligatorio este año.
IMDb: Milk (2008), Gus Van Sant
Metacritic: Milk (2008)
Categorías: Estrenos
Etiquetas: biopic, danny elfman, diego luna, emile hirsch, Gus Van Sant, harvey milk, james franco, josh brolin, milk, oscar, oscars, Política, Sean Penn

